En México se reciben más dólares de los que demanda el mercado: Luis Niño de Rivera

Los cambios al sistema de captación y exportación de divisas que se discuten en el Senado por iniciativa de Morena y que conllevaría riesgos al Banco de México, se podría resolver con que los bancos en México tengan más corresponsales para enviar esos dólares y se trabaje para homologar los estándares en el tema con reguladores de Estados Unidos, afirmó Luis Niño de Rivera, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM).

Con David Páramo en Imagen Multicast, el líder de los banqueros consideró que la iniciativa de Ricardo Monreal tiene un alto contenido social, ya que trata de generar un proceso “accesible, eficiente, eficaz y barato” para transaccionar dólares que llegan a las ventanillas de los bancos, de manos de migrantes que visitan a sus familias en México, de aquellos que viven en la frontera norte y trabajan “del otro lado” y reciben su pago en efectivo, así como de los turistas que pagan en dólares.

“Hay 4 fuentes principales que llevan dólares en efectivo a las ventanillas bancarias que son los migrantes que vienen a visitar a sus familias; los trabajadores que viven en el lado mexicano, en la frontera norte y que trabajan en Estados Unidos y reciben también sus pagos en efectivo; los turistas y los trabajadores del turismo que reciben sus propinas y pagos por servicios y honorarios profesionales en efectivo. Todo eso tiene un volumen enorme que afecta a millones de personas”, expuso.

El presidente de la Asociación de Bancos de México señaló que el tema central es que en México se reciben más dólares de los que demanda el mercado y puso como ejemplo que de cada dólar que se recibe, 15 centavos se venden a personas que quiere dólares en efectivo para viajar o ahorrar, mientras que 85 centavos hay que “repatriarlos” a Canadá o España, donde se pueden exportar y en su caso a la Reserva Federal de Estados Unidos, que “los origina y los difunde”.

Comentó que el proceso de supervisión para la exportación de los dólares es tan intenso que muchos bancos en la unión americana han dejado el negocio, lo que ha reducido la posibilidad de que los bancos tengan corresponsales para poder enviarlos.

“Ese es el origen de todo esto. ¿Cómo lo podemos arreglar? Es la pregunta de fondo. Trabajando juntos, la banca con sus contrapartes en Estados Unidos y los reguladores de ambos lados de la frontera para fijar estándares comunes y que todo mundo sepa que el cumplimiento de esos estándares le da legitimidad a las transacciones”, indicó.