Urge el regreso a clases para no tener una generación perdida: Unicef

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, (Unicef), expresó la importancia de que millones de estudiantes regresen a la escuela.

El organismo advirtió que las repercusiones a largo plazo del confinamiento sobre la educación, la nutrición y el bienestar de los niños podrían desarrollar lo que denominan “una generación perdida”, además no hay evidencia científica de que los estudiantes y las escuelas sean los principales medios de contagio de COVID-19.

En 191 países no se ha detectado una relación consistente entre el regreso a clases presenciales y las tasas de infección.

En Reino Unido el gobierno reveló que las tasas de contagio entre los estudiantes y los maestros no aumentaron tras la reapertura de los colegios en verano.

Además la evidencia demuestra que los beneficios de mantener las escuelas abiertas son superiores a los costos que derivan de cerrarlas como pueden ser problemas de aprendizaje, salud mental y el aumento en la brecha tecnológica y educativa.

Aunque la Unicef no descarta que los estudiantes pueden contagiarse y contagiar a los demás, menciona que el riesgo es mínimo si los estudiantes continúan con las medidas necesarias como el uso de cubrebocas y el lavado frecuente de manos.

Esto refuerza lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) había declarado sobre el tema en Europa, donde los niños y adolescentes no son considerados los principales impulsores de la transmisión, y como tales, los cierres de escuelas no son considerados una medida efectiva para controlar el COVID-19.